Los mitos de las inversiones

La única manera de construir un patrimonio es ahorrar una parte de lo que ganamos e invertir esa cantidad de manera inteligente, con control de riesgos y con visión de largo plazo, para que crezca varios puntos porcentuales por arriba de la inflación.

Eso nos da opciones, nos brinda posibilidades en el futuro, además de seguridad y fortaleza financiera, que es algo que a todas las personas nos preocupa.

Sin embargo, cuando llega el momento de actuar y de tomar las decisiones adecuadas para construir ese camino a la libertad financiera, mucha gente se paraliza o se evade. Pospone toda decisión, utilizando muchos mitos como pretexto para prolongar y justificar su inacción. De eso quiero hablar en esta ocasión.

¿Por qué se crean los mitos? Principalmente por miedo y por ignorancia. Al final, en inversiones siempre hay un grado de incertidumbre, además de volatilidad (riesgo). Eso hace que las personas tengan miedo de cometer errores que puedan ser costosos. Además de que pocos se sienten con la capacidad y los conocimientos necesarios para invertir con éxito.

Ahora bien, en lugar de enfrentar esa causa raíz y aprender a tomar las decisiones adecuadas, que sería lo lógico, los humanos suelen reaccionar de manera emocional. Por eso buscan razones para no hacerlo y de esta forma, no arriesgarse a tomar decisiones que les lleven a perder todo o parte de su dinero. No se dan cuenta que ese es el camino más seguro al fracaso.

En fin, es por eso que en este espacio quiero hablar sobre los mitos más comunes que tiene la gente con respecto a las inversiones y cuál es la realidad y la mentalidad con la que deberíamos abordarlos.

No tengo suficiente dinero para empezar a invertir.

El mito de que se necesita mucho dinero para invertir, hoy en día, es completamente falso. De hecho, muchas de las barreras que antes había se han derrumbado gracias a la tecnología. Hoy cualquier persona puede aportar desde 10 pesos a su Afore, puede comprar Cetes desde 100 pesos y puede invertir en cualquier empresa o ETF a partir de una acción. Es más, incluso se pueden comprar fracciones de una acción (aunque eso puede implicar costos adicionales que vale la pena considerar).

De hecho, la manera de construir patrimonio es ahorrar e invertir poco a poco, pero de manera constante, durante mucho tiempo, en instrumentos de bajo costo que tengan el potencial de crecer varios puntos porcentuales por arriba de la inflación.

Lo que sí es importante considerar, antes de invertir, es tener una situación financiera sana. Esos son los cimientos sobre los cuales estamos construyendo. Tenemos que hacerlo sobre piso firme, no sobre arenas movedizas.

No tengo suficiente tiempo para dedicarlo a las inversiones.

Perfecto: de hecho no necesitas mucho tiempo. Las mejores estrategias de inversión son las del tipo “configúralo y olvídalo”. En algunos casos, puedes automatizar la totalidad de tu proceso, de tal manera que una parte de lo que ganas, se vaya directamente a tu portafolio de inversión.

De hecho, puedes hacer un portafolio de muy bajo costo tan sencillo que sólo tenga un instrumento, de manera que ni siquiera necesites dedicar tiempo a hacer un rebalanceo.

Una de las cosas equivocadas que la industria nos ha hecho creer, es que uno tiene que tener una gestión activa de su portafolio, rotar inversiones o incluso salir de posiciones en sectores que no tienen buenas perspectivas a corto plazo. Es decir: especular un poco.

Nada más alejado de la realidad: muchos estudios demuestran que la gestión pasiva muchas veces produce mejores resultados.

Invertir es muy complicado y no tengo los conocimientos necesarios

Para una persona que empieza, es fácil sentirse intimidado cuando escucha a analistas o “expertos” en inversiones que hablan en programas de radio. Utilizan lenguaje técnico y además hablan mucho de coyunturas económicas.

De hecho, muchos piensan que para poder invertir con éxito se requiere tener un profundo conocimiento de finanzas, análisis económico, técnico y fundamental. Afortunadamente no es así.

De hecho, invertir de manera inteligente puede ser un proceso muy sencillo, aunque sí requiere tener claros algunos conceptos básicos, que en distintas ocasiones he compartido en este espacio.

En la segunda parte hablaremos de algunos otros mitos de las inversiones.